«Think Tank» Europe-Mexique.

«Think Tank» Europe-Mexique.
*2008 Création, par Morgane BRAVO, President I Founder of «Think Tank» Europe-Mexico. (Franco-Mexicaine) *Avocat de formation, études & expérience Diplomatique, Sciences Politiques... 2002 en France, Candidate (Titulaire) aux élections Législatives, dans la 14ème Circonscription de Paris. 16ème arrondissement (Sud). « Euroblogger » UE, Commission Européenne, Conseil Européen, Parlement Européen, Conseil de l'Europe, CoR, EuroPcom... *Morgane BRAVO, from Paris, France. She's graduate Lawyer and have a Master’s degree in Diplomacy & Political Science...Diplomatic experience.

viernes, 26 de octubre de 2012

*Participación de la Ministro Lydia Madero : en el Foro Mundial de la Democracia*


Participación de la Ministro Lydia Madero 
en el Foro Mundial de la Democracia
*World Forum for Democracy au Conseil de l'Europe à Strasbourg : Mexicains...*
http://mexicoworldwide.blogspot.fr/2012/10/world-forum-for-democracy-strasbourg.html

Mme Lydia MADERO, Observateur Permanent du Mexique auprès du Conseil de l'Europe

Crédit photos : MISSION PERMANENTE DU MEXIQUE AUPRÈS DU CONSEIL DE L'EUROPE



Mme. Nawel Rafik , Adjunta del Alcalde de Estrasburgo, encargada de las Relaciones 
Internacionales y europeas.


INTERVENTION : 
FORO MUNDIAL PARA LA DEMOCRACIA

"Discurso de la Ministra Lydia Madero, Observadora Permanente a. i. de México ante el Consejo de Europa

Octubre 10, 2012

Primero que nada quiero agradecer la invitación a la Alcaldía de Estrasburgo y felicitarla por la organización de este evento, son eventos como este que logran impulsar el desarrollo democrático en cada uno de nuestros países y finalmente del mundo.

La historia de la democracia de México es muy reciente. Todavía en los años ochenta, cuando yo inicié mi vida política, era un agravio a la nación militar en la oposición. El gobierno tenía el control absoluto de las instituciones y los poderes Legislativo y Judicial estaban controlados por el ejecutivo, al igual que los gobiernos locales que eran impuestos o revocados según el deseo del Presidente de la República, quien a su vez era impuesto por su antecesor y fungía como jefe supremo de la Nación. Una vez escogido el sucesor del presidente en turno, ya se sabía quién iba a ganar las elecciones.

Las elecciones eran una pantomima y aquél que se atrevía a presentarse como candidato dentro de otro partido que no fuese el  partido en el poder desde 1929 al año 2000, era perseguido y amenazado en sus  bienes, su familia y su persona, de ahí que la participación ciudadana fuese casi nula.




Mi vida política comienza al inicio del año 1986, con una invitación a participar en reuniones del Partido Acción Nacional, partido que a pesar de tener  más de cuarenta años de vida, apenas había logrado ganar las elecciones en algunos municipios (gobiernos locales) del país. Siempre perseguido por el fraude electoral perpetrado por las propias instituciones gubernamentales que debían proteger al ciudadano y generar condiciones democráticas en el país.

Es hasta 1988 que es electo el primer gobernador por un partido diferente al del gobierno en el estado de Baja California. Y es siempre en el norte de la República donde se inician los movimientos ciudadanos de trascendencia en el País.  Comenzando con la Revolución de 1910 cuando Francisco I Madero, primo hermano de mi padre, busca desplazar del poder al entonces Presidente Porfirio Díaz, quién tenía más de treinta  años en el poder y pretendía reelegirse. Pero esa es otra historia.
La nuestra, que yo quiero compartir con ustedes es la búsqueda personal de un México diferente cuya ciudadanía sea mas participativa y cuyo gobierno fuese uno que cumpliera con las necesidades del pueblo.
En 1986 yo era ama de casa con cuatro hijos que trabajaba en la Universidad de Tamaulipas en un proyecto de difusión de tecnología agrícola. Es entonces que junto con mi marido y unos cuantos colaboradores de su oficina, acudimos a las primeras reuniones de PAN cuyos dirigentes estaban preocupados por buscar candidatos para la presidencia municipal  de Ciudad Victoria y el congreso local del estado de Tamaulipas, cuyas elecciones serían en el mes de octubre de ese año.

Después de visitar algunos ciudadanos destacados para invitarlos a participar como candidato a presidente municipal de la ciudad y de la consecuente respuesta de felicitación por la participación política en la oposición, declinaban amablemente la propuesta siempre por razones personales. Finalmente en la última visita de alguien que nos debería aceptar  la invitación pero que finalmente declinó, fui yo misma quien me propuse para el puesto.
Al conocer los hechos, en primera instancia, mis hijos, después de haber sondeado con sus amistades, me propusieron que mejor me postulara por el PRI, ya que todos sus amigos tenían una relación con este partido. Por otro lado,  las autoridades de la Universidad del Estado donde trabajaba, me dieron las gracias y me despidieron dejándome en libertad para dedicarme de tiempo completo a mi nueva función: la política.
Fue así como, sin conocer a ciencia cierta lo que debía hacer y sin los recursos necesarios,  me lancé a la tarea de buscar a mis amigos que en otros estados de la República habían participado en contiendas similares.
Yo creía conocer los retos que se me presentaban, sin embargo, fue en la propia contienda que, sin elementos económicos, ni el personal mínimo necesario, nos lanzamos a la tarea de tocar  puertas y abrir espacios para una alternativa diferente de gobierno.
 Las personas creían que queríamos vender  productos de belleza o que traíamos propaganda religiosa. No tenían ni idea de lo que realmente era una contienda electoral, nunca habían vivido una. Después de la sorpresa,  el miedo a la reacción del gobierno era el segundo paso.

Aquellos que lográbamos convencer se mantenían en secreto para evitar represalias.
El día de la elección fue como una película de terror, las autoridades electorales no permitían participar a nuestros representantes, falsificaron votos, se robaron urnas, ningún notario quería ser testigo de los actos de fraude que estábamos presenciando.   Por supuesto los resultados fueron los esperados, el partido del gobierno ganó por un amplio margen, no sin antes regalarle unos cuantos votos a su candidato para que no se viera tan competida la contienda.
A partir de entonces, mi vida estuvo marcada por la política. Fui electa como Presidenta del Comité Directivo Municipal, del Consejo Estatal y en 1988 del Consejo Nacional del Partido, eso gracias a que no había otras alternativas que representaran al estado de Tamaulipas.
En 1988 fui candidata al Senado de la República, al mismo tiempo que coordiné la  elección presidencial en mi estado.
Ese año fue el parte aguas de la democratización del país, el presidente de la República es electo ante una reconocida caída de las instituciones electorales que hasta entonces dependían directamente del ejecutivo.
El Presidente tiene que legitimarse en el poder y abrir al país al comercio más importante para México. Se estaba en búsqueda del Tratado de Libre Comercio para América del Norte con Estados Unidos y Canadá. Para ello México debía cumplir con ciertos requisitos que requerían cambios estructurales en el país.
En el año 1991-1994, siendo diputada federal, pude colaborar directamente con el diseño de nuevas instituciones por las que nuestro partido había peleado por muchos años, tales como la reestructuración 

de la tenencia de la tierra por medio de la que los campesinos pudieran ser dueños de las tierras que trabajaban y no fuesen sólo usufructuarios.
O la relación de las Iglesias y el Estado donde las primeras existieran oficialmente y estuvieran reglamentadas en la Constitución General de la República, ya que a pesar de que México es uno de los países donde más del 80% de los ciudadanos pertenecen a la religión católica, hasta el año 1992, el gobierno no reconocía sus instituciones.
La inversión extranjera, la ley de Monopolios, eran otra consigna pendiente, así como la creación del Ombudsman para la vigilancia y defensa de los Derechos Humanos, una ley de Educación en la que fuera estipulada la laicidad y el derecho a ésta fuese consignado en la Constitución y, en consecuencia, obligatorio.
Las instituciones electorales iniciaron su democratización y se presentaba una nueva perspectiva para la participación ciudadana.
A nivel local podemos ver el cambio en la participación de los ciudadanos en la definición de los gobiernos municipales. En 1983, antes de que yo contendiera para la presidencia municipal de Ciudad Victoria, el presidente municipal fue electo con 1,300 votos, en 1998, cuando por segunda vez participé como candidata para la alcaldía, yo perdí, de manera fraudulenta, con 45,000 votos. Es decir que el número total de votos en las urnas fue más de 100,000.
Es importante mencionar que a pesar de los adelantos en la vida democrática del país a nivel local, llámese estados y municipios, existen todavía varios en los que los  gobernadores controlan las elecciones  así como a los poderes legislativo y judicial.

Adicionalmente quiero mencionar la importancia que tiene la participación ciudadana a nivel local. Es a partir de ésta que se aseguran los cambios nacionales. Es a partir de la participación ciudadana en la política diaria, que se generan los cambios institucionales de los gobiernos nacionales.
Finalmente quiero hacer un espacio para resaltar la importancia de la participación política de la mujer en la democracia. Es ella la que genera los cambios de actitud en su familia y en la comunidad. Es la responsable de los trabajos más insignificantes que se requieren para el desarrollo de una revolución pacífica responsable. 
El año 2000, después de más de 70 años, finalmente fue electo un Presidente de la República perteneciente a un partido diferente al PRI y se inicia una nueva historia democrática.
En la actualidad existen tres poderes totalmente independientes: el Ejecutivo encabezado por el Presidente de la República, el legislativo compuesto por una Cámara de Senadores y otra de Diputados y el Judicial.
Las elecciones son organizadas y vigiladas por instituciones independientes, el IFE (Instituto Federal Electoral) y el TRIFE (Tribunal Federal Electoral) dan certeza y legalidad al voto ciudadano.
Los gobiernos locales, independientemente de su dependencia económica, ejercen sus funciones con total independencia de la federación.
A nivel federal hay una nueva ley penal que ha permeado en varios estados de la República, impulsada por los ciudadanos.

Actualmente existen tres partidos importantes en México, el PAN, el PRI y el PRD. Partidos centrales contendientes  en las pasadas elecciones del mes de julio, en las que después de doce años de gobierno panista, vuelve el PRI a gobernar durante los próximos 6 años.
Cabe mencionar que en México no existe la posibilidad de reelegir a sus gobernantes, llámese Presidente de la República, Gobernadores de los Estados, Presidentes Municipales o Legisladores. Esa es todavía una tarea pendiente, por  supuesto como muchas otras que tenemos para todos los mexicanos.
A pesar de que todavía existen muchas carencias en un gran numero de mexicanos y de que la democracia requiere de una profundización, en la definición de las acciones de gobierno y de una  educación participativa desde la infancia, estoy convencida de que el trabajo hormiga de cada uno de nosotros es indispensable para lograr el país que todos queremos.
La democracia se construye comenzando desde abajo, hoy tenemos muchas muestras de ello en el movimiento de la Primavera Árabe, México no es la excepción.
Por mi parte estoy convencida de que todo se puede lograr, siempre y cuando se dedique el tiempo y el esfuerzo necesarios para ello."


Interview de Mme Lydia MADERO, Observateur Permanent du Mexique auprès du Conseil de l'Europe, par Morgane BRAVO.

A SUIVRE...!

Bien à vous,
@MorganeBravo
"Edgeryder", Conseil de l'Europe,
 Miembro de la Red de Talentos Mexicanos en el Exterior 
Capítulo Francia 
Responsable Antena Paris &
Responsable del sector estratégico de Ciencias Sociales a nivel Europeo

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